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Los fitatos han sido considerados hasta hace poco como antinutrientes, sustancias que inhiben la absorción de nutrientes y disminuyen el valor nutritivo de nuestra dieta. Sin embargo investigaciones recientes muestran que los fitatos juegan un papel beneficioso en nuestra salud gracias a su actividad antioxidante y anticancerígena; también ayudan a disminuir el colesterol y a prevenir la calcificación anormal de arterias y riñones.

Los fitatos se encuentran en el salvado y germen de los cereales (que se eliminan con el refinado) y en las legumbres. Esta es una de las razones por las cuales los pediatras siempre recomendaban no dar cereales integrales a los bebés y retrasar la introducción de legumbres hasta el año de edad. Es cierto que una dieta con muchos fitatos y baja aportación de hierro, zinc y calcio puede resultar en un déficit de estos minerales, pero con técnicas de preparación adecuadas de los alimentos y con una dieta variada que incluya verduras y hortalizas, podemos beneficiarnos de las propiedades saludables de los fitatos y al mismo tiempo absorber al máximo los nutrientes de los alimentos. Estas técnicas son:

⦁ Remojo prolongado de las legumbres (12-18 horas), rechazando el agua del remojo antes de cocerlas.
⦁ Fermentando el pan integral con quitado madre se reduce en más de un 90% el contenido en fitatos , el que permite una absorción óptima de los nutrientes del cereal. Este pan es muy digestivo y uno de los primeros cereales que deberíamos de dar a los bebés a partir de los 6 meses.
⦁ Tomando otros alimentos fermentados como yogur y kéfir (de leche de vaca o soja) tempeh y miso. El miso es muy salado y es mejor esperar hasta que el bebé tenga un año. El tempeh se puede dar muy cocinado y un poco triturado de de los 8-9 meses.
⦁ Tostando suavemente o remojando los frutos secos.
⦁ Tomando cada comida alimentos ricos en vitamina C, que contrarresta muy eficazmente el efecto de los fitatos en el absorción de los minerales. En el bebés pequeños el ideal es preparar los purés de legumbres con verduras y hortalizas; y añadir a los purés de frutas una cucharada de frutos secos muy molidos (nuevos, almendras). Cuando el niño/a ya va comiendo más sólidos es importante acostumbrarlo a que siempre haya verduras, hortalizas y/o un poco de fruta en cada comida.

Los cereales integrales y las legumbres son dos de los alimentos más nutritivos y saludables que existen y no tenemos que limitarlos en la dieta de los niños por un miedo injustificado a los fitatos.

 

Fuente: Bio Eco Actual

Eii! Como va eso?? Espero que bien! 🙂 Hoy os traigo un artículo sobre los Germinados y sus grandes beneficios, y es que a estos si que podemos llamarles Superalimentos con todas las letras! Sigue leyendo y ya lo verás 😉

Los germinados de semillas y granos nos aportan una gran variedad de beneficios nutricionales y son ideales para mantener unas condiciones de salud óptimas. Los germinados son uno de los mejores alimentos que podemos encontrar, aunque no son muy conocidos por la gran mayoría de gente, teniendo en cuenta los beneficios nutricionales que aportan a la salud, todos deberíamos incluirlos en nuestra dieta.

Los germinados se forman por el desarrollo del embrión de la semilla o grano en el proceso de convertirse en una planta adulta. Empieza cuando el embrión se hincha y la cubierta de la semilla se rompe. Para que este proceso tenga lugar y las semillas germinen hace falta que se den unas condiciones ideales de temperatura, oscuridad y humedad.

Muchas semillas y granos, a pesar de su potencial nutricional, no pueden ser ingeridas crudas sin ser sometidas a tratamiento previo. Esto es debido a los compuestos naturales que las protegen, como el ácido fítico y los inhibidores enzimáticos, que causan estragos en nuestro sistema digestivo. Son conocidos como antinutrientes.

El ácido fítico impide la absorción del calcio, el magnesio, el hierro, el cobre y el zinc en nuestro sistema digestivo, e inhibe las enzimas digestivas amilasa, tripsina y pepsina. Los inhibidores enzimáticos intervienen en la digestión haciendo que las enzimas digestivas se vean bloqueados, no pudiendo digerir ni absorber nutrientes de los alimentos. La germinación, inactiva y neutraliza los antinutrients, activa y multiplica los nutrientes como las vitaminas A, B y C, neutraliza los inhibidores enzimáticos y facilita el desarrollo de las enzimas digestivas.

Los germinados son verdaderos superaliments. Entre sus numerosos beneficios para la salud se incluyen presentar altos niveles de fibra dietética, puesto que aumenta el contenido y se hace más disponible; de vitaminas del complejo B, concretamente la germinación aumenta las vitaminas B2, B5, B6 y ácido fòlico; de enzimas digestivas; de antioxidantes, como la vitamina C, E, betacaroteno y ácido ferúlico. Aumenta la disponibilidad del fósforo, calcio, hierro, zinc y magnesio, y el contenido de ácidos grasos esenciales.

Con la germinación los granos y semillas se vuelven más fáciles de digerir y descomponer en sus nutrientes esenciales y se mejora la absorción. Si eres vegetariano, vegano o sencillamente quieres consumir más nutrientes y de mejor calidad, la germinación es tu opción! 😉

Fuente: Bio Eco Actual